martes, 23 de noviembre de 2010

NAVARIDAS - Álava

El domingo 5/9/2010 salimos montados en nuestra moto dirección Leza, un pueblo de La Rioja Alavesa que está situado en las faldas de Sierra Cantabria. Llegamos allí, atravesando los viñedos que en esos días se encontraban repletos de uva.

Pasamos por Elciego, pueblo de importantes bodegas y llegamos a Laguardia, donde cómo ya es casi habitual, si pasamos por allí, ese día también paramos en un restaurante que está en la entrada del dicho pueblo, junto a la gasolinera, y nos tomamos unos ricos y calentitos bocadillos bañados con mosto y cómo no, nuestros cafés, y con el estómago lleno, retomamos nuestro viaje.

Cuando voy subida en la moto puedo disfrutar más del paisaje ese día podía ver las huertas con sus tomateras repletas de tomates, cosa que envidiaba, ya que yo tengo una y este año mi cosecha ha sido de pena.
Antes de Leza se encuentra Navaridas y, cómo la carretera atraviesa el pueblo, mi marido decidió para ya que se veía un pueblo también con encanto.



Sus calles se encontraban vacías.




Este pueblo, antiguamente perteneció a la jurisdicción de Laguardia, de la que se independizó en 1666 al concederles Carlos II el título de villa.




Un vecino del pueblo que me vio fotografiando, me acompañó hasta esta casa ya que me decía que era una de las más antiguas. 
Este caserón del S. XVIII, hoy en día cerrado, fue en su día el Palacio de los Sodupe. 




Continué por el pueblo hasta llegar a las inmediaciones de su iglesia que se encuentra en lo más alto y que da al pueblo una silueta de tipo pirámide, dicha iglesia que está dedicada a la Inmaculada Concepción, es un templo de cruz latina y construida de sillería. Sobre su fachada de mediodía se abren dos portales; una gótica, que actualmente se encuentra tapiada, y otra barroca.
Al pasar por una de sus calles, unos perros al verme comenzaron a ladrar, rompiendo con sus ladridos el silencio que embargaba en todo el pueblo, y esta vecina, posiblemente su dueña salió a regañarles.

Puerta con postigo



En una casa solariega


En una fachada de Mediodía se encuentra esta puerta que perteneció a los Sodupe, es una de las pocas casas del pueblo que poseen "cueva" bajo ella. También llamado calao


Vieja y rota entre sillería





Ventanuco, protegido con una reja entre bloques de sillería.


Debido al frío que nos invade estos días, seguro que esta preciosa Surfinia, conocida como "la reina de las colgantes de temporada" habrá abandonado esta pequeña ventana.


Igual que las hojas verdes de esta parra, que trepando por las paredes de esta humilde vivienda, daban color y alegría, en las calles de Navaridas.

Amante de los animales







Para ver antes de abrir


Encastrada entre sillería

Los alaveses eran ya muy precavidos. Accesorios en los pueblos de Navaridas y Leza.



Otro diseño

Sujeto a esta puerta de alta cuna y, con una argolla sobre si mismo, para que los dedos encajen.

Aldabón, sujetado por los dientes de un chanchito.


El herrero que diseñó esta cerradura, debió de trabajar mucho ya que es una de las más vistas por estas zonas.




En el acceso a esta casa noble, que perteneció a Los Sodupe, donde sus vanos menores van encuadrados con molduras en oreja, se encuentra esta decorativa y ya oxidada cerradura.


 
Original, simple y artesana.