lunes, 31 de octubre de 2016

CALABAZAS PARA LA NOCHE DE HALLOWEEN




Ya que esta noche se vuelve a celebrar Halloween, una fiesta que los españoles hemos importado de otros países, y que cada vez son más los que la celebran, os dejo estas imágenes de la mayor cantidad de calabazas que he visto en toda mi vida. Os tengo que decir que no las vi en España, las vi en Montreal, ciudad en la que esta fiesta es muy popular, y que desde tiempos remotos celebran. 



Y como podéis ver, las había de todos los tamaños 

Y de todos los colores


Pero la más bonita calabacita era ésta, mi nieto Ethan, que nació en Montreal el pasado 12 de julio 


Flor de Calabaza 

Y aquí os dejo la flor de este fruto y una anécdota que me pasó cuando las cultivamos en mi huerto.

Por aquél entonces yo no vivía de continuo en Navarrete, solamente solía venir en vacaciones, y fue mi suegro el que las plantó. Salieron tantas, que no sabía qué hacer con ellas, así que comencé a regalarlas a las vecinas del pueblo, y otras tantas me las llevé a Barcelona para mis amigas catalanas, y la verdad es que tuvieron éxito.

Bueno pues a lo que iba, unos días después de haberlas regalado, al regresar a casa me encontré apoyada en la puerta de la valla una bolsa repleta de verduras, había un montón de cosas, col, calabacines, lechuga, bueno ya ni me acuerdo, enseguida pensé que me la había dejado mi suegro, pero me extrañó el hecho de que la hubiese dejado en la calle, ya que él tenía llaves.

Pero al día siguiente, va y me encuentro otra bolsa y dentro había un bizcocho, entonces ya me dije, "ésto no lo ha dejado mi suegro, qué raro".

Y a las pocas horas, me tocan al timbre y era una de las vecinas a las que les regalé las calabazas, que me traía una bolsa con más de tres kilos de ciruelas claudia, y me dijo, "toma yo te traigo ésto" Entonces me enteré que me hacían estos regalos por la calabaza que yo les había regalado.

Menudo chollo, aquella cosecha me salió de maravilla, y les dije, "pues para el año que viene voy a plantar un montón y las vuelvo a regalar".

Cosas como éstas suelen suceder cuando vives en zonas en las que la mayoría de la gente tienen campos de cultivo o huertos. Hay veces que salgo a echar la basura y me encuentro al vecino que viene de la huerta, y regreso a casa cargada de calabacines.