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domingo, 1 de septiembre de 2019

CORRAL DE CABRAS - Acuarela


Callejeando por el precioso pueblo de Santa Marina vi a dos cabras asomando su cabeza  por el postigo de una de sus viviendas. Me hizo mucha gracias y las fotografié y, de aquella foto he hecho esta acuarela para mi colección "Pintando Umbrales" 

miércoles, 19 de octubre de 2016

PERROS DE SANTA MARINA - La Rioja

Aquí os dejo fotos de unos perros que fotografié en el pueblo de Santa Marina, pueblo que a todo el que me pregunta por alguno de los lugares que más me ha gustado, le aconsejo que por allí se acerque.


Es un pueblo precioso y con mucho encanto, no sólo por su ubicación, también por ver cómo están construidas sus casas

Todas son de piedra


Estoy segura de que os encantará y, además me he enterado, de que la mujer del cabrero hace unos quesos riquísimos.

sábado, 9 de julio de 2016

UNA MULA MUY PROTECTORA - Santa Marina, La Rioja

En la entrada de hoy, os voy a mostrar unas imágenes de los que nos sucedió con una mula, en el pueblo de Santa Marina.


Llegamos por la carretera LR-477, allí mismo, esa carretera se convierte en un camino de tierra en muy buen estado. Nos dirigimos hacia ese camino, ya que queríamos ver si encontrábamos el pueblo de Oliván.
Y justo en ese mismo momento, también estaban accediendo a él una mula y sus cría. Enseguida me bajé del coche para fotografiar a los preciosos burritos. 



Pero me tuve que meter rápidamente en el coche, ya que la madre se puso a relinchar y a rebuznar . ¡Cómo chillaba, y qué cabreo que tenía encima!.



Se plantó delante de nuestro coche, y no se movió de allí hasta que sus retoños estaban bien lejos 

Entonces fue cuando se retiró y nos dejó pasar



Inmediatamente reanudamos nuestra marcha y conduciendo muy despacio, llegamos a alcanzarles. Por el retrovisor veíamos que la madre se acercaba hacia ellos, seguro que a algún buen lugar, con un buen pasto irían. 

jueves, 13 de junio de 2013

SANTA MARINA - SANTA ENGRACIA DE JUBERA, La Rioja



Ya que me encuentro por los pueblos del Alto Jubera, os quiero dejar estas imágenes de Santa Marina, uno de los pueblos más bonitos de la Comunidad Autónoma de La Rioja. Situado a 1243 metros de altitud


De él ya os he hablado en otras entradas, y si queréis saber más clicar aquí


Reloj de Sol artesano


Postigo con cerrojo


Ramillete de flores

Burrito
Cada vez que he ido a Santa Marina por allí que lo veo. También me encontré con Benito el cabrero y con su mujer, de ella me han contado que hace unos deliciosos quesos con la leche de las cabras que cuida su marido.

Y con esta foto le dijimos adiós a Santa Marina, y nos dirigimos a Reinares, otro de los despoblados de esa zona.




sábado, 8 de junio de 2013

LA MONJÍA - Munilla, La Rioja

Le dijimos adiós a Ribalmaguillo, y nos dirigimos a La MonjÍa, nuestro siguiente destino. De este pueblo poco os puedo contar ya que sus vecinas, aunque muy curiosas, eran muy poco habladoras



Todas ellas se encontraban en Misa, y al escuchar el sonido de nuestro coche, inmediatamente salieron para ver quién había ido a romper el silencio de su tranquilo pueblo



Iglesia de la Magdalena construcción de los siglos XVI al XVIII



Desde otro ángulo, en el que se puede apreciar que sus dos espadañas están vacías



En lo más alto del valle del río Jubera, encima de un barranco, que está situado el la ladera del monte Atalaya de donde fluyen las fuentes que crean el río.



Antes de pertenecer a Munilla, esta aldea perteneció a La Santa, todas estas poblaciones quedaron despobladas en el siglo XX


Calle principal del pueblo



La señora María invitándome a traspasar el umbral de su casa


Entrada a un corral




Pueblo de gentes abiertas que abren sus puertas al visitante



Hasta vinieron a despedirnos y a cerciorarse de que nos íbamos y les dejábamos tranquilas. Aunque por poco tiempo, por el camino nos cruzamos con un grupo de gente que acudían caminando al pueblo 



 Pude disfrutar de esta maravillosas vistas de La Monjía, desde el camino que nos llevaba a Santa Marina. En ella se puede apreciar que la iglesia se encontraba separada del pueblo, en una zona más alta.

Desde el mismo camino también fotografié el pueblo de Santa Marina, el "habitado más alto" de La Rioja.  Y con ella ya dimos por finalizado el recorrido de ese día. Pero sabiendo que en unos días teníamos que volver.


viernes, 4 de febrero de 2011

POR PISTAS FORESTALES RIOJANAS

El pasado domingo a pesar de que amaneció lloviendo, salimos a fotografiar. En un principio creía que no lo haríamos, ya que pensándolo bien, salir a fotografiar en un día de lluvia, la verdad  es que no es lo más apropiado, pero cómo esto del blog me lo he tomado muy enserio, pues allí que nos fuimos. Tengo que decir que no llovía con mucha intensidad y llevando un buen paraguas....
 Esta vez nos dirigimos hacia la comarca de La Rioja Baja, para ser más concretos al Valle de Ocón. Y, como solemos hacer cada domingo lo primero que hicimos fue buscar un buen sitio para almorzar, y tomarnos un cafelito.
Al primer pueblos que fuimos fue a Santa Lucia, un poco antes de llegar nos dimos cuenta de que estaban cayendo pequeños copos de nieve, que al chocar contra la luna del coche desaparecían, paseé por el pueblo bajo el paraguas y tomé varias fotos, en las que se aprecian los copos de nieve cayendo. De allí fuimos a la Villa de Ocón, Las Ruedas de Ocón, Pipaona, Molinos de Ocón, Oteruelo, Aldealobos, como podréis ver un montón de pueblos. Teníamos pensado ver tres pueblos más, pero ya estábamos cansados y lo dejamos para el siguiente domingo.


Al llegar a la Villa de Ocón nos llevamos la sorpresa  de encontrarnos todo el pueblo cubierto de nieve, unos 500mtrs. antes de llegar, la carretera estaba toda cubierta con una capa  de unos cuatro dedos de espesor, igual que lo estaban sus calles, y la cosa parecía que iba a más ya que no cesaba de nevar. Tenía dificultad para caminar ya que el calzado que llevaba no era el apropiado para caminar por la nieve. Pero me lo pasé muy bien y disfruté de mi paseo por las calles cubiertas de nieve. Al poco de estar por el pueblo como ya es habitual en muchos de los pueblos que visito, escuché el claxon de un vehículo que circulaba pitando, me imaginé que sería el que les lleva el pan y alguno que otro alimento.



Enseguida los vecinos de la Villa de Ocón empezaron a salir de sus casas hacia la camioneta para comprar el pan, le escuché decir al vendedor ambulante, que con el día que hacia no subiría a Santa Marina, ya que suponía que allí la carretera estaría peor.
Le dije que si no le daba pena dejarles sin pan, a lo que me sonrió, comprendí que era arriesgado hacerlo, pero me acordé de los vecinos de Santa Marina, allí en lo alto del monte solos e incomunicados.



Entonces me acordé de cuando estuve en Santa Marina conocí a Benito, el cabrero y al señor que bajamos a Logroño, ya os comenté que ese día mi marido se quedó con las ganas de haber continuado el camino por las pistas forestales. Pues os tengo que decir que nada más que llegó el buen tiempo, un día nos levantamos y allí que nos dirigimos. Esta vez me quedé un poco desilusionada ya que nada más llegar al pueblo, y sin entrar en él nos desviamos hacia un camino de tierra que está en muy buenas condiciones, justo a la derecha.
 A mi me hubiese gustado más parar en el pueblo y volver a caminar por sus calles, pero no fue así, Desde el camino puede ver esta bonita vista del pueblo de Santa Marina, esta vez se veían coches y había movimiento de gente por sus calles, ya es sabido que en verano muchos suben allí y habitan las casas que durante el crudo invierno quedan sus puertas y ventanas cerradas "A cal y canto"



Este camino nos llevó hasta La Santa un pueblo abandonado y deshabitado que se encuentra situado en el valle del Alto Jubera, tengo entendido que hasta el año 1981 hubo gente allí viviendo.
Todas sus casas estaban derruidas, tan solo había una que la habían convertido en un establo de vacas, seguramente ellas se cobijaban allí del frío y de la lluvia. De repente nos sorprendió verlas caminar por sus calles, en cada esquina o rincón me encontraba con una asomando sus grandes cabezas, como vecinas curiosas y extrañadas de vernos por allí merodeando por sus casas y, preguntándose ¿Qué hacen estos dos locos por aquí fotografiando estas casas rotas?
Muchas de las piedras con las que sus casas habían sido construidas estaban por los suelos de sus calles, y dificultando el poder caminar bien por ellas, también se encontraban llenas de maleza que poco a poco iba cubriendo sus paredes y trepando hacia sus tejados.
Me encontré con estos panales de abejas, seguro que saldrá una rica miel de ellos, ya que las abejas de esa zona polinizan sobre plantas que no contienen ningún pesticida, ya que por allí no hay ningún cultivo, solo las plantas del campo, las de toda la vida como el romero, manzanilla etc;
     




Retomamos nuestro camino diciéndole adiós a La Santa, desde lo lejos se podía apreciar el rojo de sus tejas que resaltaba con el color de la piedra de sus casas 



El paisaje era una maravilla, cuando voy por esos parajes lo disfruto mucho, allí en lo alto sentada en el coche y en medio de la nada. La vista es preciosa, se ven todos los montes, se puede distinguir la diferencia de tonalidades  de los montes, que van perdiendo intensidad conforme se van distanciando. En esos momentos recuerdo a Ana María, mi profesora de dibujo, en Lima. Recuerdo un día que ella en clase ya que yo estaba pintando un paisaje con montañas y todas las pintaba con tonalidades casi iguales. Ella corrigiéndome, me decía que así no se diferenciaban las que estaban delante de las de atrás, y como yo no entendía su explicación, me sacó fuera de la clase y me mostró los montes que se veían en la distancia, "La Cordillera de Los Andes" y me hizo ver que los primeros se ven más oscuros, sus verdes o marrones se pueden apreciar más y van perdiendo intensidad hasta convertirse en un gris muy claro, entonces me di cuenta y entendí su explicación.
Pues mientras voy sentada en el coche y admirando el paisaje, también suelo pintar paisajes en  mi mente.



Dejamos atrás los molinos moviendo sus aspas al compás del viento, todavía recuerdo el sonido que producían al hacerlo. Cuando bajé del coche para fotografiar el paisaje quedé impresionada por su tamaño y el zumbido que producían. 
El color de la tierra empezó a cambiar de color, cada vez era más rojizo y comenzamos a ver granjas, eso nos dio a entender que ya nos estábamos acercando a alguna localidad, el camino atravesó un pequeño barranco, como si allí hubiese habido un pequeño riachuelo, o eso me pareció. De repente nos vimos metidos en el interior de un pueblo, al salir a la carretera vimos que estábamos en Herce un pueblo que se encuentra entre Arnedillo y  Arnedo, nos dirigimos hacia este último donde paramos a comer, pues ya pasaban de las dos de la tarde,  al llegar allí y a pesar de que todavía nos quedaba regresar a Navarrete ya dimos por terminada nuestra aventura. 

martes, 28 de diciembre de 2010

SANTA MARINA, UNA ALDEA CON ENCANTO

Como ya os comenté siete eran las personas que habitaban Santa Marina, seis hombres y una mujer, aunque muchas otras acuden allí en vacaciones, fines de semana y en verano. Sus habitantes viven principalmente de la ganadería.



Me encontré con Benito el cabrero justo en el momento en el que estaba preparándose para salir al monte con las cabras. Se puso a doblar la  manta que le serviría de abrigo, cuando terminó, se la colgó al hombro, y ya listo se puso a caminar hacia los corrales.



Le acompañé hasta allí, donde pude ver a esta preciosa cabra negra que ya ansiosa le estaba esperando, era curioso ver que muchos de  los corrales estaban junto a las viviendas, y desde fuera parecían parte de ellas. 


Una de sus viviendas, con la puerta reforzada con trozos de chapa de metal.



Lo que si que tienen es agua corriente que les llega de un monte cercano, el teléfono les llega por inalámbrico desde Munilla, y la TV. les llega sin necesidad de antena



Esta vivienda ha sustituido las piedras de lastra de su tejado por tejas nuevas, espero que no sigan su ejemplo muchos de sus vecinos, ya que de hacerlo el pueblo perdería su encanto.
Cuando nos despedimos de su vecino al llegar a Logroño, nos invitó a que fuésemos a pasar el día y comer con ellos en Julio, cuando celebran sus fiestas, ya que suelen asar cordero. No lo hicimos, pero sé que de haberlo hecho nos hubiesen acogido con mucho gusto. 
Santa Marina, es un pueblo muy bonito y singular, desde aquí os animo a visitarlo, ya que estoy segura de que os gustará.

lunes, 27 de diciembre de 2010

NUEVAS Y VIEJAS TECNOLOGÍAS - Santa Marina, La Rioja

La zona del valle del Jubera, también conocida como la Alpujara riojana, es una de las más despobladas de La Rioja. En los años 50 y 60 gentes que vivían en esas zonas y debido a las duras condiciones de la vida en la sierra, muchos abandonaron y muchas aldeas fueron despobladas, eso es lo que le pasó a Santa Marina.

Horno de Leña


Horno de leña construido en una de sus viviendas, este horno suministraba el pan a todos los vecinos del pueblo. El vecino al que llevamos a Logroño, por cierto no os dije que cuando salió de su casa ya cambiado de ropa, llevaba un cesto con productos de la huerta para obsequiar a su familia, todos ellos de una calidad excelente ¡Ojala yo algún día pueda conseguir algo parecido en mi huerta!

Nos contó que él cada día cuando salia con su rebaño de ovejas al monte para que pastasen, solía llevar una hogaza de pan recién hecho en su morral.
Y que los pocos vecinos que en invierno habitan el pueblo, para celebrar la última Navidad, habían asado en él un cabrito y todos juntos se lo habían comido al calor del fuego.



Este es otro de los dos hornos que posee el pueblo, en la actualidad sé que otros pueblos de La Rioja tiene hornos similares a estos. Además de poder cocinar en ellos, también sirven para calentar la casa.




Debido a su altitud no se ha podido llevar allí red eléctrica, pero casi todas sus casas están provistas de paneles solares.

domingo, 26 de diciembre de 2010

SANTA MARINA - SANTA ENGRACIA DE JUBERA, La Rioja

El dos de Enero del 2009 amaneció un día soleado y decidimos visitar  Santa Marina, es una aldea del municipio de Sant Engracia del Jubera, situada a 1243 m. Es la tercera población más alta de la comunidad autónoma de la Rioja, tras El Horcajo 1301 y San Andrés 1270. Aunque creo que las otras están deshabitadas y por lo tanto, Santa Marina está considerada, como la población más alta de La Rioja que en la actualidad está habitada.




Esta bonita felicitación Navideña, realizada por los vecinos de este tranquilo pueblo nos dio la bienvenida.

Cuando llegué allí, no sabia que la idea que tenía en mente mi marido era adentrarnos por caminos forestales hacia otros pueblos abandonados que se encuentran cercanos, como La Santa, El Collado y que continúan hasta Arnedo, pasando por debajo de los molinos de viento que desde lejos se ven en las cumbres de los montes.
 Mientras él se quedó mirando el mapa, sentado en el interior del coche, yo me dediqué a pasear por sus solitarias calles. 



Quedé asombrada al ver sus casas en tan buen estado de conservación, construidas con  piedras de lastras y algunas de ellas con tejados de pizarra.


Aunque también pude ver tejados que habían sido reconstruidos con tejas nuevas.


Tan solo tres casas del pueblo eran habitadas durante todo el año, y en esos días, siete eran  las personas que allí habitaban.


Iglesia de Santa Marina, que hacía poco tiempo había sido reconstruida.


Cuando ya estábamos a punto de marcharnos hacia las pistas forestales, cosa que a mi no me convencía mucho, apareció uno de los vecinos cargado con productos de la huerta, que supuse que él mismo habría cosechado, me llamo la atención el color tan intenso de unas zanahorias que sobresalían del cesto.
Le preguntamos si se podía ir por los caminos que teníamos pensado tomar, nos dijo que si, que están en buenas condiciones, pero que debido a las lluvias que días anteriores habían habido por esa zona, era desaconsejable que lo hiciésemos.
Yo sabía que eso no iba a disuadir a mi marido, y que se metería. Pero afortunadamente para mi, el señor nos preguntó si íbamos a Logroño y si le podíamos llevar, ya que hacía tiempo que nadie había subido y llevaba tiempo sin salir de allí, a lo que mi marido enseguida le dijo que si.
Nos pidió un tiempo para cambiarse, el que yo aproveché para poder disfrutar de este precios pueblo situado en un enclave tan privilegiado.


Santa Marina 
Me despedí de Santa Marina, sabiendo que pronto volvería, para realizar la ruta que mi marido llevaba en mente.
Durante el viaje a Logroño el vecino, del cuál no recuerdo su nombre estuvo contándonos muchas cosas interesantes de Santa Marina, como que en los años 60 muchos de sus habitantes  que en su mayoría vivían de la ganadería y de la agricultura, tuvieron que abandonar el pueblo y buscar trabajo en Logroño. Él que por aquellos días era pastor comenzó a trabajar en la construcción de caminos y carreteras, hasta su jubilación. Cuando decidió volver a Santa Marina.
a zona del valle del Jubera, también conocida como la Alpujara riojana, es una de las más despobladas de La Rioja. En los años 50 y 60 gentes que vivían en esas zonas y debido a las duras condiciones de la vida en la sierra, muchos abandonaron y muchas aldeas fueron despobladas, eso es lo que le pasó a Santa Marina.