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martes, 29 de diciembre de 2015

UN REGALO EN NAVIDAD


Hay quien durante estas fiestas recibe regalos tangibles. Pues yo, el día de Navidad, recibí uno que no lo pude tocar, ni degustar, pero me emocionó tanto, que hizo qué se me pusiese la carne de gallina. Se trataba de un mensaje que había en mi blog. Y es el siguiente:

Hola! escribo desde Córdoba, Argentina y mi apellido es Reynares. En mayo de este año estuvimos en España, tratando de rastrear los orígenes de los antepasados dimos con tu blog que nos ayudó a llegar a la Villa Reinares. Creo que hicimos el mismo camino ya que detuvimos el auto en donde la ruta se bifurca entre El Collado y Santa Marina desde allí caminamos unos 2000 mts. hasta la villa. Fue una experiencia hermosa! caminamos unos 20 min. oyendo solo el trinar de los pájaros... y el puente medieval se lleva los laureles!!
Gracias!!! 

viernes, 14 de junio de 2013

REINARES - SANTA ENGRACIA DE JUBERA, La Rioja

Hoy os voy a mostrar Reinares, otro de los despoblados del Alto Jubera, que se encuentra entre Santa Marina y El Collado.
 En la carretera LR-477, justo en donde comienza el camino que lleva a El Collado, aparcamos nuestro coche, ya que desde allí también sale este camino que es el que lleva a Reinares.

Antes de adentrarnos con el coche, preferí ver cómo estaba y, después de recorrer un buen trecho, le dije a mi marido, que era mejor dejar el coche allí e ir caminando, ya que lo veía muy estrecho. Era cierto que habían rodadas de coches, pero como a mí no me gusta meterme en los sitios que no sé exactamente cómo van a estar. "Mi pregunta siempre es, ¿y si luego no se puede continuar y no podemos dar la vuelta?"  

Menos mal que me hizo caso, dejamos el coche aparcado en una explanada que había justo al lado de la carretera y, monte a través hacia Reinares que nos dirigimos.
Sabíamos que el pueblo se encontraba entre estos dos montes, y que si seguíamos en línea recta daríamos enseguida con él. 
En un principio el monte estaba muy despejado, solo habían matorrales, el suelo era de tierra rojiza, que se desprendía al caminar sobre ella, así que tenía que ir caminando despacio, para no resbalar.

Y como os decía, enseguida las ruinas de Reinares aparecieron en la distancia 

El camino fue fácil, y aunque cada vez había más vegetación, conseguimos atravesarla siguiendo los pequeños senderos que hacen las vacas.

 
Cuando llegamos a la parte más baja, me di la vuelta y fotografié el monte por el que habíamos llegado hasta el barranco de Santa Engracia.

Para llegar a Reinares tuvimos que cruzar este pequeño riachuelo, que por suerte traía poca agua. Seguro que con las lluvias de estos días bajará con más caudal

El pueblo se encuentra a 1085 metros de altura, y a 18 kilómetros de distancia de Santa Engracia de Jubera, municipio al que pertenece. Aunque hubo tiempo en el que perteneció a El Collado. 

Espadaña de dos cuerpos de lo que un día fue la iglesia San Miguel

La economía de estos pueblo se basaba principalmente de la agricultura y de la ganadería 

Paredes que un día guardaron las vivencias de algunos de sus vecinos

 A mediados del siglo XIX vivían en Reinares 120 personas. Sus gentes abandonaron el pueblo en el año 1960.

Despidiéndome de Reinares

Puente
Para regresar a nuestro coche, decidimos hacerlo por su original camino y, para ello lo primero que tuvimos que hacer fue cruzar este puente de piedra de la época medieval. Se cree que se construyó entre los siglos XV y XVI 
 Inmediatamente nos arrepentimos de haber tomado esa decisión. El camino se nos esfumó y no sabíamos por dónde continuar, teníamos miedo de desviarnos,  pero después de algunas intentonas, conseguimos descubrir nuevos rastros del camino, y a lo lejos vimos los reflejos que el sol daba en nuestro coche, y eso hizo que nos orientásemos y mejor, y pudimos llegar a la carretera.
Tengo que decir, que si hubiésemos ido con nuestro coche por el camino no hubiese pasado nada, ya que hay una explanada en la que se puede aparcar y dar la vuelta perfectamente. 
  




martes, 19 de julio de 2011

RECORRIENDO LOS DESPOBLADOS DE LAS ALPUJARRAS RIOJANAS

Después de tres días recorriendo esa zona, ya puedo decir que he estado en todo el valle del Jubera, y tengo que decir que ha sido muy emocionante, ya que he descubierto muchos pueblos deshabitados.

Y, para llegar hasta algunos de ellos, hemos tenido que recorrer caminos que muchas veces desaparecían ante nosotros.

Cómo el día que fuimos a buscar Olivan.

Eso hizo que dejásemos el coche y continuásemos nuestro recorrido caminando, hasta que de repente ante nosotros apareció en la lejanía el pueblo de Olivan.



Comenzamos a caminar hacia el pueblo, entre maleza, zarzas, matorrales y rosales silvestres,


 Que  nos han dejado los brazos llenos de arañazos. Pero ha merecido la pena, ya que el hecho de poder pasear por lo que en un día fueron las calles de unos pueblos en donde antes había vida, y ahora verlas cubiertas por la maleza, y con sus únicos habitantes, las vacas y las ovejas, que hemos encontrado en ellos, que utilizan sus viejos techos y paredes de piedra como cobijo.


Como puede ver en el pueblo de Reinares.

Que para poder llegar al pueblo tuvimos que cruzar un pequeño riachuelo que lo bordeaba


Durante el recorrido me he preguntado muchas veces cómo serían sus vidas, en esos lugares tan alejados de toda civilización, y también me he preguntado el por qué y cómo eligieron esos lugares tan inéditos para crear su pueblo.



Pueblos que en su mayoría casi todos tenían su iglesia, como La Monjía

Y Ribalmaguillo


Los dos cercanos a Santa Marina, y allí en medio de la nada conservando todavía muros y paredes, por donde solo pasean las vacas.

Al llegar a Santa Marina

Nos topamos con esta mula, que iba con varios burritos, nos cortó el paso y no había forma de que se moviese. Lógicamente ni nos movimos por miedo a que nos diese una coz, así que esperamos hasta que ella decidió marcharse, cosa que hizo cuando el resto ya estaba lejos. Me pregunté si lo hacía para protegerles.


Después de Santa Marina, nos dirigimos al El Collado, y de allí a Dehesillas, donde estos caballos pastaban en libertad.
Como os contaba, lo he disfrutado mucho, tengo muchas fotos e información guardada en mi blog y en mi mente, que espero no olvide, para cuando me toque hablaros de ellos.