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viernes, 4 de febrero de 2022

PLANTA DE GORDOLOBO EN AMUNARTIA - Ojacastro

 En la aldea abandonada de Amunartia no me encontré con ningún ser vivo, ni ninguna mascota correteaba por sus estrechas calles.

Pero si que me fijé en esta hermosa planta de Gordolobo - Verbascum Thapsum que crecía en la pared de una de las pocas viviendas que allí han sobrevivido.
Hay quién dice que de estas hojas se puede hacer un buen caldo, y hay quién también comenta que se usan para tratar enfermedades respiratorias, ya que disminuyen y controlan la congestión nasal. 

lunes, 23 de enero de 2017

VIVENCIAS EN AMUNARTIA - La Rioja


Vivienda de Amunartia

Es muy poca la información que encuentro sobre las gentes que habitaban estos pueblos, pero gracias a la nieta de Andrés, (la del hijo pequeño), una descendiente de Amunartia, que he conocido en Facebook, y que se llama Rebeca, os voy a poder contar algo de esta peculiar aldea riojana, situada en la comarca de Ezcaray

Me dice que no tiene grandes historias, ni anécdotas, pero si recuerda los miles de paseos que durante los meses de agosto a octubre solía dar por allí, para ir a recoger manzanas, nueces y avellanas por sacos. Y que siempre que por allí iba se sentía como en casa, a pesar de que ya por aquél entonces, la madre naturaleza ya hacía de las suyas, comiendo el terreno a las casas, ya a lo que en otros tiempos fueron sus huertos.

Me cuenta: "Todos los años subíamos con un par de hoces y limpiábamos una pequeña huerta, que era de mi abuelo y que lindaba con su casa. Desde que nací, allí he pasado tardes enteras con mis padres, y no se podía subir en coche. El camino que hay ahora es relativamente nuevo, antes era otro y sólo llegaba  hasta la mitad del recorrido, el resto se tenía que hacer andando. 
Recuerdo a un par de descendientes cavando y plantando sus huertas. Gentes que como mi abuelo ya vivían en Ezcaray pero que seguían teniendo su terreno a punto. 
Hubo unos años que en la casa de los maestros, (el edificio que mejor estaba conservado), fue ocupado por unos "hippies", como les llamaban en el pueblo. Y en lo que antaño fue la escuela, tenían sus gallinas, sus cerdos y su huerta. Mis padres les conocieron, y les guardaban pan duro para los animales. Allí estuvieron unos cuantos años, y muchos pensábamos que otros les imitarían, y que más gente llegaría y rehabilitarían alguna casa. Pero no fue así, todos se marcharon". 

También me cuenta que su abuelo tuvo 10 hijos, y que su padre que fue el menor, nunca llegó a vivir en Amunartia. Como tantos otros, ellos también se fueron a Ezcaray y fundaron la primera fábrica de butacas. Fueron tiempos duros, y para mantener a esas familias tan grandes, cuando acababan en la fábrica, todos iban al monte a seguir con sus cosechas. Las fincas no estaban en la puerta de casa, muchas estaban a kilómetros, montaña arriba, ¡es increíble donde se llegaba a sembrar!. 

Todo esto lo sabe ya que su padre se lo contaba, y también porque con él solía ir por todos esos sitios que antes se sembraba. "Increíble lo que hacían para  sobrevivir, increíble a qué altura, ponía mi abuelo sus garbanzos o sus berzas. Y como él todos los demás.
Hace años que por cosas de la vida ya no vivo en Ezcaray, pero si el resto de mi familia. Y aunque soy muy escarayense y muy orgullosa de serlo, siempre me he sentido de Amunartia. Supongo que por los buenísimos recuerdos que de allí tengo.
Hace ya algunos años que por allí no voy, me da mucha pena verlo todo derruido, ya no queda nada, solo hay maleza y cuatro paredes. Hay veces que me imagino eso lleno de vida, mi abuelo con sus hijos pequeños, el ganado, las huertas. Debe de ser porque soy muy nostálgica...  


lunes, 17 de diciembre de 2012

AMUNARTIA - Ojacastro, La Rioja

La entrada de hoy se la voy a dedicar a Amunartia, aldea deshabitada de la "cuadrilla de Arrupia" Las aldeas de Ojacastro se dividían hasta el siglo XIX en dos cuadrillas, la de Arrupia, las situadas en la margen izquierda del río Oja, y en la otra margen, las de la cuadrilla de Garay.


El Camino del Monte Gorche que sale desde el pueblo de Ojacastro, nos llevó a Amunartia, una pequeña aldea situada entre un frondoso bosque de chopos, arces, fresnos, avellanos, y cerezos.

Es un camino de tierra, con algún que otro arroyo de aguas procedentes de los montes, que de vez en cuando teníamos que cruzar. A ambos lados se podían ver algunas huertas de cultivo y árboles frutales, que no supe distinguir.


Se encuentra en pleno valle de Amunartia, en la hondonada que forman los montes Lombiazo, Esquicia, y La Gorcha. Era tanta la vegetación que por allí había, que descubrimos la aldea al toparnos con ella.

La mayoría de sus casas, se encuentran derruidas, y de su iglesia ya no queda ni rastro, ya que fue hundida.
Tan solo un par de ellas quedan en pie


Era un lugar en el que acudían los tratantes de ganado para abastecerse de carne de ternera. En esta vivienda pude ver restos que delataban que en la actualidad se está utilizando para guardar ganado, en la puerta había ropa que supuse era del pastor.
Un lugar en el que sus humildes habitantes vivían en condiciones de subsistencia. Los aldeanos llegaron a dar una partida de hayas para poder tener luz eléctrica. En los años 60 contaba con una escuela, pero el paso del tiempo y el abandono de sus gentes hizo que los niños también desapareciesen de Amunartia.

Los vecinos de Ojacastro mantienen la tradición de acudir allí en romería todos años, el día de la Magdalena.