miércoles, 13 de marzo de 2013

BADARÁN - La Rioja

La primera vez que escuché hablar de Badarán fue en el año 92 del siglo pasado, en Barcelona. Allí conocí a Mari Jose familia de David Moreno, propietario de una de las principales bodegas de Badarán. Cómo sabía de mis idas y venidas a La Rioja, siempre me animaba a que me acercase a Badarán, y que visitase la bodega de su sobrino, pero a pesar de que han sido muchas las veces que he atravesado el pueblo, hasta ahora nunca lo había visitado. Esta carretera, que atraviesa el pueblo,   va al Monasterio de San Millán de la Cogolla.

Pueblo de Badarán

La primera mención de Badarán se encuentra  en un documento de una escritura de donación del lugar al Monasterio en el siglo X, del que se desligó en el año 1836.



Campanario de la iglesia de Nuestra Señora de la Expectación, construida en mampostería en el siglo XVIII

En la Plaza del Conde Badarán

Su nombre tiene origen vasco formado por dos palabras "bad" (uno o primero) y "aran" (valle) que quería decir "primero en el valle"



Su historia se sitúa paralela a los hallazgos de Atapuerta, se han encontrado restos prehistóricos que demuestran la existencia de una población durante el Paleolítico.

 En su municipio se han hallado restos de tejas y ladrillos que demuestran que en Badarán hubo presencia romana durante varios siglos.

Barandilla de madera

Habían tres aldeas muy cercanas, Villagonzalo, Terrero y Villorquite, las tres se juntaron y formaron el actual Badarán. Eso sucedió el 15 de mayo de 1328, cuando se fundó este pueblo que hasta el año 1602 fue villa de realengo, de ello dan fe sus casas blasonadas. 

Fue el Abad de San Millán Diego López, quién solicitó al rey Alfonso XI esta unión. 


Calle de Badarán

En el valle de San Millán, también llamado del río Cárdenas, pueblo que vive de la agricultura, principalmente patata y vid.

Sus fiestas son el 15 de mayo, San Isidro, y el 16 de agosto celebran La Virgen y San Roque