lunes, 18 de octubre de 2010

ELCIEGO - RIOJA ALAVESA

Como ya es costumbre todos los domingos, el pasado 12 de septiembre, también salimos en busca de un pueblo para luego poder mostrároslo. Unas veces ya sabemos de antemano a dónde vamos a ir ese día, pero otras veces lo vamos decidiendo por el camino.

Ese día salimos de Navarrete montados en nuestra moto,  mientras el tiempo nos lo permita ese es nuestro medio de transporte, ya que nos da más libertad, y tenemos menos problema para aparcar.
Después de atravesar Fuenmayor, llegamos a Laguardia atravesando viñedos cargados de uvas y esperando para la próxima vendimia.

Bodega de Santiago Calatrava en Laguardia

En Laguardia, paramos para repostar y al mismo tiempo nos comimos unos deliciosos bocadillos de lomo con pimientos y queso, acompañado de un mostito y por supuesto un cafetito. De pronto me dí cuenta que llegaban muchos autobuses llenos de gente, pregunté y me dijeron que ese día en Laguardia se celebraba el día de La Vendimia.
Retomamos nuestro viaje y llegamos a Elciego, pueblo que se encuentra al sur de la provincia de Álava, delimitado al norte por La Sierra Cantabria y al sur con la Comunidad Autónoma de La Rioja y el río Ebro.



Se dice que el nombre de el pueblo viene de una leyenda en la que un ciego vendió una venta o posada, en la que ahora está asentado el pueblo y de ahí habría tomado el nombre la población.


Desde el casco antiguo de la ciudad, se podía ver esta vista de las nuevas construcciones, en donde el pueblo se va extendiendo. Al fondo, la Sierra Cantabria, cubierta de nubes.

Al llegar al pueblo y, después de aparcar la moto comenzamos a recorrer sus empinadas calles.

 Y fotografiando sus casas que en la mayoría están construidas de piedra.


Una de las calles céntricas del pueblo, decorada con banderitas que anunciaban que estaban en fiesta.


 Al pasear por sus calles vimos que la mayoría de de sus casas estaban engalanadas 


No solo sus casas también el Ayuntamiento lo estaba, dicho edificio está en el mismo centro del pueblo, en La Plaza Mayor que se empezó a construir en el S. XVIII . El Ayuntamiento tiene su propio escudo regalo del rey Felipe II.
También por esa época se empezó a construir la ermita de la Virgen de La Plaza, toda la plaza estaba decorada con banderas y habían montado un pequeño mercadillo en el que se vendían entre otras cosas antiguüedades.
Nos dimos cuenta de que eran fiestas, los músicos de una orquesta estaban recogiendo todo ya que supuestamente la noche anterior se celebró una verbena. También los de la limpieza estaban limpiándolo todo y dejándolo listo para la siguiente actividad.
Las fiestas el Elciego comienzan con la bajada del Barrihuelo, un muñeco vestido con el traje típico vasco, que desciende de la ermita de La Plaza y es sentado en un sillón del salón de Plenos en el Ayuntamiento, que se encuentra enfrente de dicha ermita.

 Un bonito rincón del pueblo

Casona  
Entre los tejados de Elciego


 Bodega de Marques de Riscal que fue fundada en 1860. Muchos turistas hoy en día acuden a Elciego a visitarla, ya que últimamente ha sido reformada por el prestigioso arquitecto Frank Gehry. 


El vino es el principal sistema socioeconómico ya que todo gira al rededor de él, con sus bodegas y el turismo que suele visitarlas.



Cuando ya estábamos a punto de abandonar el pueblo, una orquesta llegó a la plaza tocando canciones típicas de la región.


De regreso a casa paramos para hacer esta bonita foto del pueblo de Elciego.




Se dice que el nombre de el pueblo, viene de una leyenda, en la que un señor que era ciego, vendió una venta o posada en donde ahora está el pueblo. Pero hay otros que no lo creen, ya que el primer testimonio escrito sobre Elciego, se encontró en el año 1067 en el Cartulario de San Millán de la Cogolla.


Cerradura tallada en la madera.





El herrero que la diseñó, se inspiró mirando el escudo de dicho pueblo. Elciego adoptó las armas de Felipe II de España al recibir el título de Villa en 1583.


Cerradura y su llave




Redondo y sobresaliente en una de las calles de una ciudad de gran prestigio vitivinícola en el País Vasco, llamado Elciego.

Alargado y retorcido en su extremo por las manos del herrero.




Esta puerta tiene de todo. Maneta alargada, cerradura de antaño, otra transformada a nuestros días y su llamador, que golpea sobre un clavo.

Decorando dicha puerta, manilla y clavos en forma de rombo