lunes, 7 de abril de 2014

CASA - PALACIO DEL GENERAL ESPARTERO - MUSEO DE LA RIOJA, Logroño

No hace mucho asistí a un curso que trataba sobre la historia de La Rioja a través de sus museos. El primer día de clase el profesor nos dio un mapa  de La Rioja en el que estaba marcado lo más importante de cada pueblo.

Con el mapa en la mano, comenzamos a recorrer La Rioja pueblo a pueblo, y cada vez que mencionaba un nuevo pueblo nos preguntaba si lo conocíamos, a lo que siempre yo decía que si. Llegó un momento en el que me sentía un poco incómoda ya que a veces era yo la única que decía que si que lo conocía, pero que iba decir, si es cierto que me conozco "toda" La Rioja.




Museo de La Rioja

Al llegar a Logroño, nos habló del Museo de La Rioja, que se encuentra en lo que antaño fue la Casa - Palacio del General Espartero, construcción barroca del siglo XVIII. Su superficie es de 3.042 metros cuadrados, de los que 1.138 pertenecen al Palacio de Espartero y el resto a un nuevo edificio que se ha construido para albergar el museo. En todo su interior, el visitante, acompañado por paneles audiovisuales, pantallas táctiles y por una toflológica para las personas invidentes, puede hacer un recorrido desde la Prehistoria hasta el siglo XX.

Debido a ello,  también nos habló sobre la historia de este palacio que en un principio perteneció a Domingo Santa Cruz abuelo de la mujer de Espartero, quién llegó a ser, gracias a sus negocios, y a las compras que hizo durante la desamortización entre los años 1802 - 1805, uno de los más ricos de la ciudad de Logroño.

Su nieta, Jacinta Martinez de Sicilia  se casó con Baldomero Espartero, para la boda Jacinta aportó 700 fanegas de regadío que su abuelo había puesto a su nombre, y esta casa.
Espartero aportó como dote 1000.000 reales que según se cree los ganó con la trata de esclavos, o jugando al julepe en el barco cuando regresaba de América. 
Sobre Jacinta y la boda con Espartero ya os hablé en una entrada titulada "La Reja Dorada" 





Como Jacinta y Espartero no tuvieron descendencia, tras sus fallecimientos, la casa la heredó su hermanastra, que la alquiló al ejercito, y se convirtió en la Sede del Gobierno Militar, eso fue más o menos en el año 1892. Más tarde el Estado se hizo cargo del palacio y lo reformó para ser residencia del obispo que por aquél entonces se encontraba en Calahorra, y se planeaba trasladar su sede episcopal de esa ciudad a Logroño, pero los vecinos de Calahorra que no estaban de acuerdo con esa idea, lucharon hasta conseguir que el obispo se quedase en Calahorra. Así que este edificio se quedó sin ser la sede episcopal, pero si que se quedó con el escudo de obispo que se había hecho especialmente por ese motivo.

Así que el ayuntamiento de Logroño decidió comprar el palacio por 110.000 pts y fue a partir de entonces cuando el edificio comenzó a utilizarse por diferentes instituciones, como por ejemplo en el año 1905 se utilizó como guardería para los hijos de las 600 mujeres que trabajaban en la Tabacalera,  también fue Asilo, Sede de un Banco, Sede del Juzgado, hasta que a principio de los 70 abrió sus puertas como Museo de la Rioja, que como ya os he comentado, no hace mucho ha vuelto a reabrir sus puertas.