jueves, 24 de enero de 2013

TABLADAS - Mansilla de la Sierra



Situado junto a la presa del pantano de Mansilla de la Sierra, entre Mansilla y la Venta de Goyo, se encuentra el caserío de Tabladas, perteneciente al municipio de Mansilla y a la comarca de Anguiano.

Su origen para mi es incierto, pero por la similitud de esta construcción con las de Mansilla, diría que estas construcciones son de finales de los 50, o principios de los 60 del siglo pasado.


Allí, a parte de unos corrales, también vi unas viejas naves, aparentemente abandonadas. Le he preguntado a mi suegro si me podía decir algo referente a Tabladas, ¿cómo era, qué había allí?, y lo único que él recuerda, de aquellos años, es que en el tiempo en el que se estuvo construyendo la presa, allí solo habían tres o cuatro casas viejas y algunos corrales.

Según él, podrían ser utilizadas por los trabajadores y por los presos que allí se llevaron para realizar las obras del pantano. Muchas veces, él solía llevar montado en su moto a Don Santiago, el cura de Mansilla, para que celebrase misa.


Por los hallazgos de monedas y de restos arqueológicos encontrados en el municipio de Mansilla, se deduce que hubo un asentamiento romano, con mucha actividad minera. En el siglo XVIII se descubrieron seis minas de cobre, a principio del siglo XIX habían más de cuarenta minas de cobre,  una de plomo y plata. Hoy en día solo queda el recuerdo de aquella actividad, y me imagino que alguna que otra carretilla perdida en algún que otro barranco. 


Eso es lo que también le he escuchado contar a mi suegro, que cuando tuvieron que hacer las obras para la canalización y el depósito de agua para Mansilla ,se encontraron muchas vagonetas abandonadas en el fondo del barranco, y que ellos las tuvieron que sacar. También comenta que el terreno era muy malo. "Mucha piedra y roca, con mucha pirita de hierro, era lo que allí había".

"No había ni tierra ni para para un cepillo" Yo le pregunté, ¿qué es un cepillo? y me respondió "La tierra que se pone para cazar pájaros" Allí no podían subir ni las cabras, y la tierra se tenía que subir con burros"

Hasta les ofrecieron penados, pero con dos buenos compresores pudieron hacer barrenos y con la ayuda de dinamita rompieron la roca.

Los vecinos de Manasillas, con el ruido del estruendo que causaba la dinamita salían boceando "¡Nos van a matar!" 

Lo de que es un terreno con mucha piedra, no hace falta que él me lo cuente, ya se ve cuando se circula por la carretera LR- 113, siempre hay montones de lastras tiradas en la cuneta por algún desprendimiento
 
  


Todo el municipio de Mansilla, se encuentra en un entorno natural de gran riqueza, muy propicio para los aficionados a la pesca y a la caza, son frecuentes las batidas de jabalí. También son muchos los micólogos que allí se acercan, debido a la gran variedad de setas.