miércoles, 17 de septiembre de 2014

DESCALCISMO EN LA I MARATÓN EN LOGROÑO

Hace unos días mi amiga Rosario Raro me mandó un mensaje en el que me decía que Emilio Sáez, su pareja iba  a participar en la I Maratón que el pasado domingo se celebró en Logroño. No veáis la ilusión que me hizo, ya que hacía casi tres años que no nos veíamos.

Sobre las 10 de la mañana, cuando los corredores de la Maratón y Media Maratón ya habían salido, nos encontramos muy cerquita de la Plaza Espolón en Logroño, y en una terraza de una de las cafeterías de dicha plaza nos pusimos al día de todas las cosas pendientes que teníamos para contarnos. Entre ellas y la más principal fue, que me dijo, que para la próxima primavera la editorial Planeta, le va a publicar el libro que está escribiendo. Ya me vi, en la presentación del libro aquí en Logroño, siendo la primera, en la puerta de la librería Santos Ochoa, con el libro en mis manos para que me lo firme.

Puente de Hierro

Cuando ella calculó que Emilio ya podría estar llegando a la meta, nos dirigimos hacia el Puente de Hierro, donde casualmente estaba el kilómetro 37 de la maratón, y allí esperamos la llegada de Emilio.

Este puente se encuentra en la calle Sagasta, y se construyó a finales del siglo XIX, cuando Sagasta era el Presidente del Gobierno, y fue debido a que el Puente de Piedra, el único puente que por entonces tenía Logroño, estaba muy deteriorado, hasta el punto, de que en él se produjo un desgraciado accidente que causó 80 víctimas, y eso hizo que se precipitaran las obras en la construcción de éste.

Fue el ingeniero logroñés Fermín Manso de Zúñiga quién se encargó del proyecto, y fue inaugurado el año 1882. Y se le llama el Puente de Hierro, ya que toda su base y barandillas son de hierro, al igual que la cubierta de sus pilares.

Una de las primeras corredoras que llegó a la calle Sagasta

Y continuando con la maratón, os comentaré que lo primero que miraba en cada corredor que llegaba a este tramo eran sus pies. Y era, porque Emilio y yo no nos conocíamos en persona, lo había visto en fotos, así que me iba a ser difícil reconocerle. ¿Y sabéis el por qué les miraba los pies, pues porque Emilio corría esta maratón descalzo.

Bueno, no sólo ésta, si no que lo hace en todas las maratones en las que participa, de hecho hasta ha escrito un libro que ha titulado  La aventura de correr descalzo

Descalcismo

Y aquí por fin conocí a Emilio. y en ese momento me hizo mucha ilusión, cuando escuché entre el publico "mira ahí viene  el corredor descalzo"  orgullosa, y señalando a mi amiga dije, "es su marido". Y era para estarlo, ya que fue el "único" corredor descalzo entre todos los participantes de las dos maratones, que esa mañana se celebró en Logroño.

Lo que yo no sabía es, que en la actualidad ya son varios los corredores que utilizan la técnica del descalcismo, o barefoot, como se le conoce en Estados Unidos, donde cada vez más gente practica, y en donde se está comenzando a escribir mucho sobre este tema, en el que el debate acerca de las bondades del descalcismo, junto al minimalismo están bastante asumidas. 

Rosario me contó que él lo hace porque comenzó a tener problemas en una rodilla, y a pesar de que se compraba las mejores zapatillas que hay en el mercado, no mejoraba. Hasta me dijo que habían escuchado hablar sobre unos indios, creo recordar que me dijo Huaraches, que ellos mismos se fabricaban unas sandalias de caucho, y que las pidieron por correo, y que cuando las recibieron, se quedó sorprendida, ya que esperaba recibir una caja de zapatos, y para su sorpresa, recibió un sobre en el que había un trozo de caucho y unas cuerdas, "puras sandalias caseras", con las indicaciones para hacértelas tú mismo. 

Se tiene que poner el pie en un folio dibujar tu pie en él, recortar la silueta, y luego copiar sobre el caucho, y por último hacer los agujeros y pasar los cordones. A esto se le conoce como artesanía barefoot.

Me comentó que no le iba mal, pero que a la larga les salía muy caro, y que un día a Rosario se le ocurrió decirle "por qué no corres descalzo" y así comenzó la aventura de correr descalzo.


Corredor riojano portando la bandera de la Rioja

Tercera mujer en llegar a la meta

Y aquí Emilio, con sus pies descalzos llegando a la meta

¿A qué se le ve muy relajado? 

Aquí os dejo este vídeo en el que se puede ver su llegada, y escuchar cómo le dí la bienvenida.