lunes, 9 de mayo de 2011

TOC,TOC ¿QUIÉN ES? EL CARTERO

Esta original cartera que nos recuerda a las que antes utilizaban los carteros, se encontraba colgada en esta verja de hierro, en el pueblo riojano de Ezcaray. Me la ha enviado Juan Luis Jiménez, un compañero de mis clases de conversación en inglés en la U.P.L. en Logroño
Su utilidad es la de ser un  "buzón" y sirve para recoge las cartas que ahora nos traen ahora los carteros con  los similares y  típicos carritos que las amas de casa solemos llevar a la compra.

Supongo que ahora los carteros agradecerán el no tener que cargar con tan pesada carga. Todavía tengo el recuerdo de ellos saliendo cada mañana con su cartera cruzada al hombro y cargada de cartas recorriendo nuestras calles y dejándonos nuestras cartas que tantas alegrías y también tristezas nos daban.

No se si para vosotros ellos han tenido algo que ver en vuestras vidas, pero yo os tengo que decir que en la mía el cartero si que la ha tenido. 

Ya he comentado con anterioridad que por motivos de trabajo he vivido en distintas ciudades, tuve que abandonar muy pronto y siendo muy joven a toda mi familia y amigos. A pesar de que tenía teléfono, no podía llamar muy amenudo, ya que antes cada llamada que no era local se consideraba conferencia y si llamabas muchas veces al final de mes la factura subía un montón. No teníamos la suerte de tener tarifa plana como ahora la tenemos, así que con mis amigas me comunicaba por correo, como mínimo  una carta por semana he escrito, e igual que yo lo hacía lo hacían también ellas, no os podéis hacer una idea la de cartas que he escrito y la ilusión que me hacía cuando el cartero llamaba a mi piso y me decía que había carta para mí, bajaba inmediatamente al buzón a recogerla. Con algunos de ellos llegué a simpatizar y si nos veíamos por la calle me la entregaban.

Pero con la llegada de el Internet, todo eso se acabó, yo he tenido la suerte de tener muy pronto ordenador en casa, el primero lo compramos en el año 1982 fue un Sinclair ZX - 81 y después de ese vinieron más, y con cada uno una nueva novedad, que fue haciendo que muchas como yo, poco a poco dejásemos de utilizar costumbres de la antigua usanza como el papel y el boli para comunicarnos con nuestras personas más queridas 

Ahora con el Internet no existen distancias, con tan solo apretar una tecla tu mensaje puede cruzar el charco en menos de un segundo, lógicamente es una ventaja. Pero en mi opinión, la alegría e ilusión que yo sentía cuando esperaba la llegada de la carta que el cartero se suponía que me iba a entregar, Internet nunca me lo dará. 



Este picaporte que se encuentra en una de las puertas del pueblo de Alcañiz,  me la ha enviado María Balaguer.
 Estoy segura, que en muchas ocasiones muchos carteros lo habrán utilizado para llamar  a sus vecinos repiqueteando con él en la puerta  para  hacerles saber de su llegada y así hacerles llegar las cartas.