lunes, 13 de junio de 2011

RIBAFRECHA - La Rioja

Hoy os voy a hablar de Ribafrecha, un pueblo que se encuentra situado en el Valle del Leza. Pero antes os quiero comentar, que ayer ya finalizamos con toda La Rioja Alta, y por fin pudimos dar con Ulizarna
Cada vez nos quedan menos sitios que visitar, ayer recorrimos unos parajes impresionantes. Me ha encantado muchísimo toda la zona de Ezcaray

El día 1 de Enero, después de pasar una tranquila noche despidiendo el año, nos levantamos y salimos a pasear por el pueblo buscando algún sitio para poder almorzar. Pero nos encontramos con todos los bares cerrados, así que cogimos el coche y nos fuimos sin rumbo fijo buscando un lugar dónde poder tomar algo. Lógicamente podría haber preparado algo en casa, pero no, los fines de semana y festivos ya es costumbre el irnos por ahí.
Llegamos a Murillo de Rioleza, y vimos que todavía no habían abierto los bares, así que seguimos ruta por ese valle, que nos llevó hasta Ribafrecha. Nunca antes había escuchado hablar de este pueblo. A lo lejos se divisaba grande, con todas sus casa escalonadas, sobre la montaña.

Viniendo desde Murillo, sus casa quedaban en el margen izquierdo de la carretera, la cuál continuamos atravesando algunas de sus viviendas que quedaban a los dos lados de dicha carretera, y de repente con sorpresa, vimos la señal de trafico qué nos indicaba que el pueblo de Ribafrecha ya se había acabado.

Con cara de asombro nos preguntamos dónde estaba Ribafrecha, y qué había pasado con el pueblo tan grande que habíamos visto


Así que retrocedimos y nos metimos por la primera calle que vimos. Era era estrecha y empinada, yo sufría por el coche, ya que daba la sensación de que por allí no íbamos a poder pasar.
Pero atravesando callejuelas empinadas llegamos al mismo corazón de Ribafrecha, dónde se encontraba su iglesia, y el ayuntamiento. En el centro de la plaza se encontraba este árbol de Navidad  repleto de regalos


 Aparcamos en sus inmediaciones y fuimos a preguntar en un bar que ya tenía sus puertas abiertas, si nos darían algún bocadillo para almorzar. Nos dijeron que no, pero nos aconsejaron ir a otro que justo estaba enfrente de ellos, en la zona de los soportales. Y allí que nos fuimos a probar suerte, también nos dijeron que ese día no tenían nada, pero nos invitaban a comer unos mazapanes que tenían en platos sobre toda la barra del bar. Así que pedimos unos cafés y nos los tomamos junto con los mazapanes y polvores que estaban riquísimos. Y la sorpresa fue, que al ir a pagar no nos dejaros, "La casa invitaba" nos quedamos sorprendidos, ya que nunca antes habíamos estado, y no nos conocían. El dueño nos dijo que lo hacía para que volviésemos.
 
Seguro qué algún día lo haremos

Justo enfrente estaba la iglesia de San Pedro S. XVI


Así que con el estómago ya lleno y el cuerpo calentito, nos dedicamos a pasear por los rincones de Ribafrecha

Me encontré con esta vieja casona, ya abandonada

Un vecino me contó que era la casa del boticario y que antes allí se encontraba la farmacia

No os exagero nada al deciros que sus calles son estrechas y empinadas


También sombrías y frías, en algunas de ellas se podía ver el verde del musgo cubriendo sus suelos.
Eso es debido a la época del año en la que nos encontrábamos, y que durante todo este frío y crudo invierno, he estado viendo en muchos de los pueblos que he visitado.
No hace mucho, una de mis compañeras de la UPL, nos comentó que tuvo que ir a Ribafrecha a buscar a su hija a casa de una compañera de clase, y al llegar al pueblo, también le sucedió lo mismo que a nosotros.

Comentaba lo de las calles empinadas y, que debido a que llevaban un coche grande, tuvieron que dejarlo aparcado y buscar el domicilio de la amiga caminando. No quiero decir con esto que Ribafrecha sea un pueblo difícil y complicado, pero si no lo conoces, conducir por sus tranquilas callejuelas es un poco difícil. Yo temía qué rayásemos el coche, y tengo qué deciros que allí no lo hicimos, pero en cambio hace unas semanas, en el pueblo de Villanueva de Cameros y en Enciso si que lo hemos rayado. Nos lo hemos tomado con resignación.

La puerta del boticario


En el año 1006 la reina doña Estefania viuda de don García de Nájera legó a su hijo don Sancho el de Penalén el lugar llamado Frechuela, que parece ser el actual Ribafrecha.

Los vecinos de Ribafrecha celebran la fiesta de su patrón san Bartolomé, el día 24 de agosto


Y también como en otros tantos pueblos riojanos celebran la fiesta de los Quintos el día 5 de Febrero Santa Águeda

Gatito pardo que me miraba con cautela
Posadas en el alféizar

Sillería y canto rodado
Ribafrecha está situada en un cerro que está situado sobre el cauce del río Leza.

En los días de Carnaval, sus vecinos queman al Judas y a la Judesa, símbolos de los pecados antiguos para dar paso a un nuevo hombre arrepentido que intentará no comenterlos y ser mejor persona.

La Fiesta del Judas es una tradición local de algunos pueblos españoles e Ibero Americanos en los que, preferentemente el Domingo de Resurrección, en Semana Santa, se apedrea, lincha o quema un muñeco que representa a Judas Iscariote, por su traición a Cristo.

Yo tengo un recuerdo muy lejano de haber visto algo similar en mi pueblo. Siempre he recordado a un muñeco de trapo del tamaño de una persona que lo habían colgado y que lo quemaban.
A veces me he preguntado, si eso era imaginación mía, ya que nunca he escuchado a nadie hablar sobre el tema. Pero es imposible, haberme imaginado algo semejante, ya que por aquel entonces no había tanta Tele ni tanta información. Así que pienso que en realidad eso también, en alguna época se hizo en mi pueblo Manises


Sobre una vieja puerta, en la que destacan magníficamente las texturas de las fibras y el color de la vieja madera, que daba entrada a esta vivienda, en cuya fachada construida en sillería, se puede apreciar el llamado mal de la piedra.

El 1 de Mayo se celebra la fiesta de Las Reliquias, eses día los campos de cultivo son bendecidos.




Precioso picaporte que repica sobre una media luna.

El paso del tiempo hace que el herrumbre en él y en los adornos y refuerzos, que decoran la puerta, hacen resaltar magníficamente el color sobre la vieja madera.

Refrán
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.


Al igual que en otros pueblos, aquí también hay degustaciones y sorpresas

El 29 de Abril Revuelto de Picadillo
ofrecido por la Asociación de Padres de Ribafrecha

"La Sorpresa Riojana" tendremos que ir allí, para ver de qué se trata.

Y "Pinchos de sardina con guindilla"

Media luna

Clavos de forja

Clavo con placa labrada

¿Ventanuco o mirilla?

Al norte de Ribafrecha se encuentran elevadas colinas separadas por pequeños valles como "La Cara del Pinar" caracterizada por su poca vegetación y su suelo yesífero.



Tiempo después volví por la zona del Jubera, ya sabíamos por experiencia que por aquella zona no habían restaurantes, ni bares en donde poder tomar nuestro bocata. Así que, antes de adentrarnos en lo que se le conoce como "las alpujarras riojanas" decidimos acercarnos a Ribafrecha ya que allí, si que sabíamos que encontraríamos algún bar en donde poder tomar por lo menos un café.
En Ribafrecha estuvimos el día de Año Nuevo, ya os comenté que en uno de sus bares nos invitaron a desayunar, así que por ese motivo decidimos volver a ese bar.
Vuelvo a decir que Ribafracha es un pueblo con un acceso algo complicado si no se conoce bien. Sus entradas son algo confusas, y en mi opinión deberían poner alguna indicación, en sus dos entradas que hay cercanas al puente y al río.
Como os decía nos metimos en el pueblo, sin ninguna dificultad para nosotros, pues ya nos lo conocemos, pero al llegar y tratar de buscar un sitio para aparcar comenzamos a meternos por calles y acabamos liándonos un poco.
¿No os ha sucedido alguna vez que al tratar de buscar sitio para aparcar acabáis discutiendo con vuestra pareja? Pues en Ribafrecha, no nos enfadamos, pero poco faltó. Yo le decía a mi marido, aparca aquí, él decía no, que aquí hay un garaje. Luego va y lo deja delante de una puerta, yo le digo, es un comercio, y después de un buen rato de ir buscando al final vemos un pequeño callejón y allí que lo mete. Un lugar en el que yo nunca lo hubiese aparcado, y justo cuando salgo del coche un poco a regañadientes, me encuentro ante mi esta imagen.

Este burrito cargado y allí quietecito delante de esa vieja puerta, con todas las herramientas, utensilios y demás cosas que su dueño supuestamente necesita para sus trabajos en la huerta o el campo.
Inmediatamente saqué mi máquina y lo fotografié, entonces me dí cuenta que no sólo estaba él, si no qué también había un lindo perrito, quietecito y también esperando a su dueño.


¡Qué contenta que me puse!, había por allí un señor que me miraba con una cara de sorpresa. No sé que llegaría a pensar de mi, loca de contenta por ver a un burro y a un perro, para ellos gentes del campo una cosa tan normal.
De repente pensé y además le dije a mi marido. Todo el tiempo que hemos estado buscando sitio, y no encontrábamos ha sido porque teníamos que terminar aquí donde estos dos lindos animalitos, me estaban esperando para poderles fotografiar. También él me miró con una cara, como diciendo "Estás................"
Nos fuimos a NICO BAR, nos prepararon unos tremendos bocatas de jamón, que hasta los parroquianos del bar al verlos se quedaron sorprendidos por su tamaño. Cuando regresamos al coche, ya no había ni rastro del burrito y el perrito, y por más que miré por el pueblo e inmediaciones no volví a verlos.