jueves, 28 de julio de 2011

QUINTANAR DE RIOJA - Villarta-Quintana, La Rioja

Como ya era habitual el día 9 de Enero también amaneció nublado, pero a pesar de ello nos dirigimos hacia nuestro nuevo destino que era Quintanar de Rioja, para llegar hasta allí tuvimos que acceder a la Autovía de Santiago y dirigirnos hacia nuestra vecina Burgos, ya que esta pequeña población, calificada como una pedanía de su vecina Villarta - Quintana, se encuentra completamente rodeada  de tierras burgalesas.
Todavía no habíamos llegado a Nájera, cuando comenzó a llover y mucho, pero a pesar de ello continuamos. Mi marido decía que por allí estaría despejado, y la verdad es que no se equivocó.
Por la N- 120 nos adentramos en tierras de Burgos, hasta llegar a Castildelgado, y desde allí dirección Bascuñana nos dirigimos a Quintanar de Rioja.


 Circulando por sus calles, llegamos hasta la iglesia de Santa María del S. XV y XVIII, en donde aparcamos nuestro coche y comenzamos nuestro recorrido por esta tranquila aldea.  

Rodeada de una espesa niebla, que nos impedía ver sus alrededores


La mayoría de sus construcciones me hacían recordar la época medieval.
El nombre de quintana se asocia a Quintus, y se cree que el origen de la villa se asocia a un probable campamento romano que allí hubo.

Construidas en adobe y piedras de canto rodado


Otras de ellas han sido reformadas, guardando su apariencia anterior, y pude ver que algunas han sido convertidas en Casas Rurales.
 Quintanar de Rioja, está situada en la cara norte de los Montes de Ayago, en un precioso paraje de montañas, donde se puede disfrutar de una vida tranquila y calmada, para los amantes de la vida rural.
Desde Quintanar de Rioja se accede a Avellanosa de Rioja, por el nombre se diría que es un pueblo riojano. Pero no, se trata de un pueblo burgalés.



En el medievo sus calles eran atravesadas por el peregrinar jacobeo, ya que servía de enlace entre Santo Domingo y Burgos



Aunque vieja y desvencijada, sus texturas y tonalidades en la madera, me llamaron mucho la atención.
Muchos las verán viejas y estropeadas, en cambio a mi me atraen y me encantan.


Con gatera

Como en otros pueblos riojanos, sus vecinos también celebran la Fiesta de Gracias.
Antes se celebraba en el mes de septiembre, pero debido a que en los últimos años se ha adelantado la cosecha, ahora se celebra en agosto. Pero también es por el hecho de que muchos de sus antiguos vecinos regresan por esa época al pueblo para pasar sus vacaciones.
Días en los que sus calles se llenan de niños, de juegos, de vecinos sentados en las puertas de sus casas y disfrutando de sus tertulias hasta largas horas en la noche. Una tradición que todavía perdura en lugares como éste. Y que muchos de los que viven en las grandes ciudades les encantaría poder hacer.



En la jurisdicción de Quintanar confluye el río Trinidad con el río Reláchigo que desemboca en el río Tirón

Puerta convertida en ventana

La primera referencia escrita de la villa es del año 1094 y consta en el registro de donación que doña Juliana De Fortúnez hizo al monasterio de San Millán de todas las heredades que poseía desde Montes de Oca al monasterio.

Picaporte

Las tierras de Quintanar son muy buenas para el cultivo de productos hortícolas, como la patata, lechugas pimientos etc. hasta el punto de que sus vecinos se pueden abastecer de ellos.
Y seguro que los utilizan para la elaboración de sus típicas Patatas con Chorizo, Patatas con Costilla, y el Marmitaco, que suelen degustar en sus fiestas.
En sus días de fiestas suelen haber verbenas, juegos y un concurso de disfraces donde participan todos los jóvenes. Y como fin de fiesta, sus vecinos más todos sus visitantes, saborean una gran sardinada.