viernes, 2 de septiembre de 2011

AJAMIL DE CAMEROS - La Rioja

Para llegar a Ajamil, tuvimos que continuar circulando por la LR-250, atravesando algunos de los pintorescos pueblos  que forman el Camero Viejo, como Soto, Terrroba, San Román,.
Antes de llegar a Jalón de Cameros, nos desviamos a la LR-466 que quedaba a nuestra izquierda. Dicha carretera es conocida como la carretera de San Román a Ajamil.
Por ella circulamos viendo  las vacas que se encontraban pastando y algunas de ellas tumbadas sobre la fría escarcha que cubría gran parte del margen del río, que fluya a nuestra derecha y que también tenía sus orillas heladas.
Al llegar a Ajamil nos quedamos sorprendidos, ya que un gran grupo de vacas estaban allí sentadas, ocupando toda la carretera. Con un toque de claxon, comenzaron a levantarse, no sin antes hacer algún que otro estiramiento y nos dejaron el paso libre.


Como este tierno ternero, que al desperezarse, se le puso el rabo tieso.



Dejamos nuestro coche en la entrada, y caminando con cautela ya que en el las zonas sombrías habían placas de hielo, nos adentramos por las calles de Ajamil  



Leñera
Ahora conocido como Ajamil de Cameros, ya que desde el 16 de mayo del 2008 el Parlamento de La Rioja, aprobó el cambio de nombre del municipio de Ajamil.
Como podréis observar la mayoría de sus casas están construidas en piedra, y alguna de ellas conservando gran cantidad de madera para los días crudos del invierno


Iglesia parroquial de la Asunción del S. XVI de mampostería

Abajo en la izquierda, se puede apreciar una parte de la fuente, conocida como "La Fuente de la Plaza de la Iglesia" con arca de medio cañón, y que se cree que fue construida en el medievo.



También pude ver que algunas de sus viviendas han sido demolidas, pero en cambio otras son reconstruidas y enjalbegadas, dando un toque especial a este pintoresco pueblo del Camero, que está formado por tres núcleos de población, Ajamil de Cameros, Larriba y Torremuña. 


Vivienda y uno de los vecinos de Ajamil

Cuando estaba a punto de abandonar el pueblo de Ajamil, me llamó la atención esta vivienda, con su empalizada hecha de desvencijados maderos. Es curioso ver como estas gentes  se las ingenian y aprovechan todo, se dice de ellos, que son artesanos, que de un trozo de hueso que se encuentran en el campo hacen una cuchara. 
 Cuando iba a hacer esta foto, a través del objetivo de la máquina vi como pasaba por delante de la casa, este señor, lógicamente, esperé sin quitar el ojo del objetivo que acabase de pasar, pero él se quedó allí quieto y mirándome, y como vi que no se movía decidí disparar y sacarle a él también. Entonces me preguntó ¿Me ha fotografiado? mi respuesta fue que si, y me dijo "he roto muchas máquinas"  Entonces le pregunté su nombre y me dijo que se llamaba David Moreno, creo que es un apellido que abunda en este pintoresco pueblo del Camero Viejo.


En la comarca del río Leza

En el pueblo de Ajamil hay dos ríos, el Vargas, también llamado Rabanera y Vadillas, ambos afluentes del Leza



Ajamil perteneció a los condes de Aguilar, señores del Camero, hasta la abolición de los señoríos con la Constitución española de 1812





En Enero del 2010 había una población de 43 habitantes, 34 hombres, y 9 mujeres.
Es extraño, pero en la mayoría de estos pueblos hay más hombres que mujeres.


En Ajamil existen dos barrios, el de Arriba y el de Abajo.



Pajar

El pueblo de Ajamil, se encuentra en la ruta de los dinosaurios, conocida con el nombre del Leza - Jubera
Muy cerca se encuentra el yacimiento de El Contadero, allí se pueden ver 24 huellas de dinosaurios herbívoros, que caminaban a dos patas "ornitópodos"
  


Ventanuco, dentro de otro ventanuco

Sus vecinos celebran la fiesta de San Cristóbal el 10 de julio, la víspera sus mozos adornan las ventanas de las muchachas y les dan las rondas. Son canciones de la enramada, ese día se reparten bollos de pan y vino.


Imagen de Antonio Arnedo Martínez, párroco del Camero Viejo 

El 15 de agosto celebran la fiesta del Rosario de las Vacas, después de misa, la Virgen sale de la iglesia para encontrarse con las vacas que la esperan en la plaza, y desde allí todos juntos se dirigen a la ermita rezando el rosario.



Llaves puestas, puerta abierta

Me pregunté qué sería lo que guardaba esta puerta que a parte de tener la llave puesta, también tenía un cerrojo en la parte de afuera. Al poco llegó su dueña y al descorrer el cerrojo y cruzar el umbral.



Estas gallinas aparecieron ante mí, ellas eran las que habitaban dentro.

Tres en ralla
Y al salir, allí estaban ellos alineados y en ralla, al calor del sol.




Lo que en su día fue una cocina de leña, ahora vieja y en desuso, esperando para el desguace.
"¡Me quedé con las ganas de cogerla!"