viernes, 14 de octubre de 2011

ALDEALOBOS - VILLA DE OCÓN, La Rioja


Una calle de Aldealobos

Al final de la mañana, llegamos a Aldealobos, el último pueblo que nos quedaba por visitar del municipio de Ocón

Aparcamos el coche muy cerca de la iglesia de San Pedro, construida en el primer tercio del S. XVI



Al igual que en Los Molinos de Ocón, aquí también pude observar que algunas de sus viviendas rurales habían sido restauradas y pintadas con alegres colores, dando con ello un aspecto distinto al pueblo.



Aldealobos contaba con 33 habitantes en el 2010

En toda esta zona del Valle de Ocón son numerosos los arroyos cuyo curso queda marcado por los barrancos.

Puerta de la iglesia de San Pedro




Por los alrededores de Aldealobos, en éstas fechas se puede escuchar la berrea
y además admirar la belleza de sus paisajes, declarados reserva de la biosfera y también es zona apta para la micología y la caza.


Pintada de verde, uno de los colores más característico en las zonas rurales, color que invoca la naturaleza


En casi todos los pueblos del valle disponen de áreas recreativas con mesas, fuentes, asadores.

En Aldealobos como en la mayoría de pueblos riojanos, también vi las tiras de pimientos choriceros puestos a secar de la manera habitual que suelen hacer en los pueblos riojanos.
Estos pimientos que sirven para condimentar los platos típicos de esta región, como por ejemplo las Patatas a la riojana, van desapareciendo con el paso de los días, y justo estos días coincidiendo con la llegada del otoño vuelven otra vez a retomar su lugar y a decorar los balcones y ventanas, con su característico color.