jueves, 1 de noviembre de 2012

FESTIVIDAD DE TODOS LOS SANTOS

La entrada de hoy va a estar dedicada a el Día de Todos los Santos, una tradición que fue instituida por el papa Urbano IV

Zorraquín
Como ya es costumbre en todos los pueblos de tradición católica, este día se suele ir a visitar a los difuntos, y llevar flores a las tumbas de los seres queridos


Recorriendo los pueblos de La Rioja, han sido muchos los cementerios que he visto, algunos de ellos como éste de Galilea reformados y bien conservados y también otros completamente abandonados.


Cementerio de Ochándurri adosado a la iglesia de la Concepción

Cementerio de Posadas, aldea de Ezcaray


Posiblemente algún día los cementerios, al igual que el de Cuzcurrutilla queden en el olvido. Son muchos los que últimamente prefieren ser incinerados, "entre ellos me incluyo". Debido a ello las cremaciones van en aumento, hasta el punto de que están superando a los entierros.

 Eso está haciendo que muchas ciudades se estén planteando el buscar algún lugar para poder depositar las cenizas de nuestros familiares. Ya que somos muchos los que solemos esparcir las cenizas de nuestros seres queridos en lugares previamente elegidos por ellos, o en lugares que nosotros mismos elegimos.

 Cuando mi padre falleció también decidimos incinerarle, sabíamos que a él eso no le importaba, pero lo que nunca nos había dicho era el lugar en dónde le hubiese gustado que esparciésemos sus cenizas. Hasta el momento de tener la urna con las cenizas en nuestras manos, no nos habíamos planteado qué hacer con ellas, pero en ese mismo momento decidimos ir a unos terrenos de secano de su propiedad que están en su pueblo y esparcirlas allí mismo.

Me sentí contenta cuando lo hacía, y además feliz por el lugar que habíamos elegido. Estoy segura, que si él hubiese sabido que sus cenizas iban a descansar entre sus garroferas nos hubiese dado su aprobación


Una de las puertas del cementerio de Logroño

Tumbas del cementerio de Logroño


¿Sabías que los cipreses del cementerio de Logroño están catalogados como árboles singulares de La Rioja?. Se trata de 496 ejemplares, conocidos con el nombre de "El Cipresal del Cementerio de Logroño" El mayor de ellos mide 20 metros de altura, y alguno de ellos tienen más de 160 años de antigüedad