sábado, 17 de agosto de 2013

EL CAMINO DE SANTIAGO, La Rioja

No creáis que me había olvidado de vosotros, pero al estar de vacaciones, me lo estoy tomando con un poco de relax. Aunque estoy recopilando mucha información y fotos para más adelante poderos mostrar. Ya que son muchos los días que nos levantamos temprano y nos vamos de pueblo en pueblo.

Encambio la idea que teníamos para ayer era la de quedarnos en casa, y caminar por los alrededores del pueblo. Pero mi marido me preguntó si me apetecía ir a Logroño en autobús y caminar, (eso es lo que yo le entendí), y la verdad es que no me pareció una mala idea, y le dije que si.

Él, cuando vio las sandalias que me había puesto, me sugirió que me pusiese las zapatillas de deporte, a lo que le dije que no, que con ellas voy muy cómoda. Su respuesta fue "tú misma".

A las 9:30 a.m. ya estábamos en uno de los centros comerciales más cercano a nuestra parada de autobús. Para hacer tiempo a que abriesen los comercios nos metimos en un bar y nos comimos un buen bocata de jamón serrano.
Después, fuimos viendo muchas tiendas y cosas interesantes, a la vez que atravesábamos la ciudad de punta a cabo Yo pensaba que iríamos a coger el autobús en la última parada que tiene en Logroño. Pero cuando íbamos por la Avenida Burgos, ví que mi marido se desvió hacia la izquierda, sorprendida le pregunté ¿a dónde vas? y me responde a Navarrete, yo le dije," pero la parada del autobús está hacia allí", y me respondió "si vamos a ir caminando por el Camino de Santiago".

Entonces comprendí el por qué me había preguntado por la ropa, el bolso y los zapatos que había decidido ponerme.

Lo que él me había preguntado era que si me apetecía ir a Logroño en autobús y regresar caminando.

La verdad es, que como en ese momento no me encontraba muy cansada, y no le puse ningún impedimento.

 Y, hacia el Camino de Santiago que nos dirigimos. Esta señal, que casualmente fue la primera que vi, me animó.

Y siguiendo en itinerario

Al barrio de la Ñ que llegamos

Y no veáis lo sedienta y cansada que estaba cuando llegué al pantano de La Grajera, y además viendo en la lejanía todo lo que me faltaba por caminar. Veis aquél monte que hay en la derecha de la foto, pues detrás de él se encuentra Navarrete.


En el pantano nos refrescamos, descansamos, y disfruté un ratito fotografiando a unos patos, y también a una mamá cisne y sus polluelos

El camino por esa zona transcurre entre viñedos



Como si de una Cruz de Santiago se tratase allí estaban estos restos de lo que en su día fue un poste del tendido eléctrico


Durante el trayecto me encontré objetos que los peregrinos van dejando a su paso 



Como esta valla que siempre veo cuando viajo hacia Logroño, que está repleta de cruces que ellos construyen, y luego las cuelgan en ella. 


Por fin a las 13:40 a.m. Navarrete, apareció ante nosotros, no veáis cómo me dolían los pies en ese momento. Y sabéis lo que pensaba en ese momento, en el camino que les queda por hacer a todos los peregrinos que cada mañana me cruzo, cuando ellos llegan a Navarrete haciendo el Camino de Santiago.