viernes, 17 de marzo de 2017

CALLEJEANDO POR LAS CALLES DE SAN ASENSIO

Por el pueblo de San Asensio me topé con estos dos perros que también paseaban por sus tranquilas calles.

 Y con éste otro que se estaba comiendo un trozo de salchichón que un vecino le echó

Y este Galgo con sus cuatro patas bien tiesas con un pañuelo rojo en el cuello. Ese detalle me hizo recordar a mi perro Mendy. Cuando vivíamos en Barcelona, y coincidiendo con las Fallas en Valencia, solía ponerle el pañuelo que los valencianos solemos llevar en el cuello. Eso me hacía sentir que también yo participaba un poco de ellas.

 Tomando el sol sentado en la puerta de su casa

Este perro fue cachondísimo, nos estuvo acompañando durante mucho tiempo, normalmente cuando vamos a San Asensio, solemos aparcar el coche en una pequeña plaza que hay cerca de la iglesia, pero esa vez ya que íbamos con ánimo de recorrer y fotografiar el pueblo, lo dejamos a las afueras. Y, nada más comenzar a caminar este perro, nos hizo de guía. Y lo más curioso era, que si nos parábamos, él también lo hacía. Aquí mismo nos pusimos a fotografiar una casa solariega que tenía un escudo en su fachada, y como hablábamos de ella, el muy curioso, se puso a dos patas para curiosear.