sábado, 11 de marzo de 2017

COMIENDO UNA CALÇOTADA

Bebiendo un buen vino de Rioja del barral y calçot en la mano izquierda

El fin de semana pasado me quedé sin comer mi ya tradicionel bocata de los domingos. Y eso fue debido a que viajé a Cataluña, estuve en La Juncosa del Montmell, pueblo que pertenece a la provincia de Tarragona. Y allí tuve la suerte de poder degustar una rica calçotada, era la primera vez que participaba en una. 
Ya conocía y había comido los calçots, pero nada que ver con esta calçotada, que disfruté mucho y que realmente comí como se debe comer. Las veces anteriores los comí en un restaurante de Barcelona, y creo que hasta limpios me los dieron ya que no recordaba cómo se tienen que comer. 

Untando el calçot en la salsa romesco 



Y de la salsa a la boca 
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