viernes, 8 de febrero de 2013

LAS RUEDAS DE ENCISO - Enciso, La Rioja



En pleno corazón del Valle de Cidacos, a 73 kilómetros de Logroño, 25 de Arnedo y a pocos kilómetros de la provincia de Soria, se encuentra Las Ruedas de Enciso, aldea deshabitada del municipio Enciso. Hubo un tiempo en el que la LR-115 la atravesaba y la dividía.

En la parte alta, a un lado de dicha carretera se encuentran las cuadras y los corrales

En la parte baja, al otro lado de la carretera las viviendas del pueblo


El pueblo está formado por esta estrecha calle que va de bajada hacia el río Cidacos

Misma calle vista desde otro ángulo

Si alguien me pregunta qué pueblo deshabitado es el que más me ha gustado de todos los que he visto, le diría que Las Ruedas de Enciso. Tengo que deciros que me impresionó mucho, no sé cómo explicar lo que sentí cuando recorrí esta solitaria calle. Las casas de los otros pueblos que he visitado, estaban en su mayoría completamente derruidas, en cambio en Las Ruedas, la gran mayoría estaban en pie 


Aunque ni una evidencia de vida allí había, y las malas hierbas cubrían los umbrales y trepaban por las viejas paredes de piedra.


Empujé una de sus puertas hacia dentro y pude ver las pequeñas salas y las escaleras que subían a la primera planta, donde supuse estarían los dormitorios. Pensé en subir, pero me dije "mejor no hacerlo"

Allí, delante de sus casas me paré a pensar cómo sería la vida de las personas que las habitaron.  Mirando la calle toda ella cubierta de hierba verde, me los imaginé sentados y charlando en las puertas de sus casas, a los niños jugando, y a alguna que otra pareja de enamorados robándose besos en la oscuridad de la noche. 
   
Me sentí tan extraña en aquella quietud, que tan sólo la rompía el zumbido que sonaba en la lejanía de una de las máquinas que estaba trabajando en la construcción del embalse.


Dicha calle me llevó a esta pequeña plaza, en la que descubrí que algunas de sus viviendas estaban restauradas, pero casualmente ese día sus puertas estaban cerradas y nadie las habitaba. Pensé que seguramente son viviendas que se utilizan por sus antiguos vecinos como segunda vivienda para los fines de semana y en vacaciones. Allí mismo observé un pasadizo que me llevó al río Cidacos.

Hay quien todavía hoy en día recuerda sus fiestas patronales con su misa mayor. La Taberna de la Tanis, muy conocida en toda la comarca, sus casas cuidadas y el ambiente rural que allí se vivía.


Antaño en dicho lugar habían dos molinos el de la Juanorra y el del Gil, y también los batanes de la fábrica de productos textiles.
En cambio lo que allí vi ese día fueron las máquinas excabadoras que están construyendo el pantano  




Casas típicas de la zona construidas en piedra


Pueblo fantasma

Sabéis por qué Las Ruedas de Enciso se ha convertido en un pueblo abandonado, pues os lo contaré. En los años 80 los vecinos de Las Ruedas comenzaron a escuchar que allí se iba a construir un pantano y que el pueblo estaba condenado a desaparecer bajo las aguas del embalse. A partir de ese momento fueron completamente discriminados, no recibieron ninguna ayuda de la administración. Pidieron una subvención para poner placas solares y se las denegaron. Ellos mismo se tuvieron que llevar el agua hasta sus casas, y la electricidad con paneles.


El tiempo iba pasando y allí no se hacía nada, pero los rodeños seguían luchando por conservar sus raíces, y que la presa no se construyese, crearon una asociación llamada "Amigos de Las Ruedas" que luchó hasta la saciedad para salvarlo. Hubo un momento en el que hasta llegaron a dudar de que la presa se llegase a ejecutar.

Y de repente un día las máquinas comenzaron a invadir el pueblo, hasta el punto de que llegaron a derruir la iglesia de la Virgen de los Remedios, del siglo XVII, que se encontraba en una curva al lado de la carretera, eso lo hicieron, para facilitar el transporte pesado para la obra de la nueva carretera que se estaba construyendo más arriba del pueblo.


 Toda esta obra la he visto hacer, ya que han sido muchas las veces que por allí he pasado. Aunque tengo que reconocer que he hecho ajena al sufrimiento de los vecinos de La Ruedas de Enciso.


 Recuerdo que en el verano del 2003, al pasar por La Ruedas, dirección Yangüas, mi marido me comentó que allí se iba a construir una presa. Pero cómo por aquél entonces no vivía en La Rioja y no la conocía tan bien cómo ahora la conozco, no le dí importancia. Pero ahora pienso en ellos, y me imagino el sufrimiento que habrán tenido que sentir, al tener que abandonar sus raíces, y saber que dentro de poco todo quedará bajo las aguas del río Cidacos.