jueves, 7 de febrero de 2013

VENTROSA, La Rioja

Hoy os voy a mostrar Ventrosa, otro de los pueblos que componen las 7 Villas, a 74 kilómetros de Logroño, en el curso alto del río Najerilla.

Circulando por la carretera LR-333 desde el pueblo de Viniegra de Abajo hacia la Venta de Goyo, una indicación a la derecha nos anunció la carretera LR-436, una estrecha carretera rodeada de montes de gran belleza que nos llevó a Ventrosa


Ventrosa ha estado vinculada a los monjes del monasterio de Valvanera. En el año 927 en el voto de Fernán González aparece citada con el nombre de Bendosa.

En 1366 fue incluida entre las localidades del Señorío de Cameros, más tarde Enrique II de Trastámara lo cedió a Juan Ramirez de Arellano por su apoyo en la lucha contra Pedro I el Cruel 

Pira de leña
Esta pira de leña la hizo Juan Manuel un vecino de Ventrosa, le pregunté el porqué, y me respondió que era de la única forma que el ayuntamiento le permitía tener la leña apilada en la puerta de su casa


Me pareció un poco rara la distribución de las calles del pueblo, y una ventrosina, me comentó que eso era debido a que Ventrosa está dividida en dos barrios el de Arriba y el de Abajo 


Por calles empinada y en cuesta anduve, y por todas ellas podía ver en lo alto del pueblo y sobre una roca el símbolo del pueblo, el "Reloj de las cuatro esferas" que anuncia las horas en punto y las medias. Una persona se encarga de darle cuerda cada cierto tiempo.

En lo alto tiene una campana, una veleta y un pararrayos. Desde la torre se puede ver todo el pueblo y en las noches despejadas se aprecian las luces de su vecino pueblo Viniegra de Abajo.

También algunas de sus casas están construidas en piedra de sillarejo de color rojiza

Casonas de los siglos XVII y XVIII con escudos heráldicos en sus fachadas 


Todo su conjunto urbano está muy cuidado, en el año 1971 se le otorgó el Primer Premio Nacional de Embellecimiento de Pueblos.


Monumental iglesia de San Pedro y San Pablo se comenzó a construir en el siglo XVI, en su interior hay un espléndido retablo mayor renacentista.

Su construcción duró hasta el siglo XVIII, hay una inscripción que dice año 1779 y una leyenda que dice  "A expensas de esta Villa se hizo esta capilla de San Roque de 1752" 


En la otra orilla del río Ventrosa, enfrente de la Plaza Revilla, se encuentra la ermita del Cristo. No hace mucho todo su entorno fue reformado. Allí se encontraban algunos de sus vecinos sentados al calor del Sol

También tiene otra ermita, la de Villarica, cerca del río Najerilla, a ella suelen acudir en romería en las fiestas de julio.

En la plaza del ayuntamiento está la Picota de las cuatro cabezas, lugar en donde se ajusticiaban a los ladrones.


También ellos conservan algunas tradiciones de las de antaño, como la de la esquila de ganado para aprovechar la lana.

Cada año a finales de agosto, en uno de los pueblos de las 7 Villas celebran la Feria de ganado, en la que suelen acudir ganaderos de toda La Rioja.

Y  en los meses fríos de invierno se hace la matanza, que suele durar dos o tres días. Para San Roque, festividad que se celebra el 16 de agosto, sortean la "rosca de San Roque" acompañados de los danzadores, que amenizan la fiesta con sus típicas danzas.

Por la noche todos juntos celebran en la plaza del pueblo una cena popular con caldereta. 


 Últimamente han recuperado una de sus fiestas que había quedado en el olvido. La siguiente información la he sacado de http://www.ventrosa.net/

Se celebra el 1 de noviembre. Se ha recuperado esta tradición que llevaba muchos años sin realizarse. A continuación se describe esta tradición.

Sobre las once de la mañana, iban tres o cuatro grupos, cada uno con el escribiente que habían destinado, llamando por las puertas de los vecinos para pedir dinero y patatas por el rezo del Rosario, y según lo que dieran se les compensaba con determinados números de “boletas”, donde se escribían nombres y palabras ocurrentes.
Una vez hechas éstas de todos los vecinos en hojas de cuaderno, las cortaban en tiras estrechas y alargadas con unas tijeras, las doblaban para que no se viera lo escrito y las metían en un “cesto” tapado. Sobre las nueve de la noche los mozos iban al Ayuntamiento , y en presencia del Alcalde del pueblo, se cortaban tres “boletas” en blanco, más o menos del tamaño de las escritas con anterioridad y se les ponía el sello del Ayuntamiento, para doblarlas al igual que las otras y echarlas juntas en el mismo cesto.
En el balcón del Ayuntamiento, entre el regocijo de la gente se iban leyendo una a una, conservando siempre la última en la mano, hasta que no se sacaba la siguiente por si era la sellada; si salía ésta se decía ” queso de cabra” y correspondía a la última boleta leída antes de la sellada.

Las boletas sobrantes se tiraban a la plaza del Ayuntamiento y los niños se peleaban por cogerlas para leerlas y reírse de las muchas ocurrencias que se habían escrito.
Seguidamente desde el balcón del Ayuntamiento se subastaba las patatas que estaban en estas dependencias, a base de “pujas a la llana”, de modo que aquel que ofreciera más dinero se las llevaba, siempre que fuera un precio justo de acuerdo con los “mozos”. En esta subasta se gritaba desde el balcón, animando a la mayoría de los vecinos que estaban en la plaza a que “pujaran”. El dinero sacado por el rezo y la subasta era para paliar los gastos de estos días de fiesta.
Ésta era una fiesta muy antigua y tradicional en la que disfrutaba todo el pueblo.

Novicios: chavales de unos 18 años que se incorporaban con los mozos, éstos tenían que obedecer a cuanto les ordenase el Alcalde de los Mozos.

Mojón: en las comidas a las personas que se les echaba un trozo de pan en el plato con comida, no podían comer hasta que el Alcalde autorizase para hacerlo, de lo contrario los mozos se liaban a tirarle pan u otros objetos al alcance.
Si algún mozo se quedaba dormido al lado del fuego, le quitaban el calzado o le manchaban la cara y estaba obligado a ir descalzo alrededor del pueblo en el rezo del rosario.