martes, 1 de octubre de 2013

AVELLANOSA DE RIOJA - DESPOBLADO EN LA RIOJILLA BURGALESA

Hoy os voy a hablar de Avellanosa de Rioja, pueblo de la provincia de Burgos, que pertenece a la subcomarca  que conforma La Riojilla Burgalesa. Hace un tiempo La Rioja que conocemos no existía en términos políticos. Pero a partir del año 1833, que se creó la provincia de La Rioja, fue cuando se delimitaron las fronteras de esta zona. Y fue entonces, cuando por decisión de sus gentes, esa Riojilla quedó dentro de la provincia de Burgos.
En realidad no se sabe a quién consultaron, pero lo que sí que se sabe con certeza, es que fueron las gentes de esos pueblos los que decidieron que así fuese.


Pues así fue como Avellanosa pasó a ser uno de estos pueblos


Para llegar a Avellanosa se tiene que acceder primero por la LR- 410 al pueblo riojano de Quintanar de Rioja. Después de travesar todo el pueblo continuamos por la misma carretera, que en ese punto se convierte en un camino de tierra, pero que está en muy buen estado. 

Por el camino me fijé en que habían varias colmenas, pensé en la rica miel que de ellas saldría, con el polen que las abejas recogen de todas las plantas aromáticas que hay por el monte.  


Avellanosa se encuentra muy cerquita de Ezcaray, justo en las estribaciones de la Sierra de la Demanda por su cara norte. Pertenece al municipio de Belorado 


Fue un pueblo que contó con 40 casas, y estaba formado por tres barrios Encimero, Bajero y el barrio de La Fuente, sus gentes vivían de la ganadería y de la agricultura.  


En los años 50 comenzaron abandonar sus casas, pero fue en los 60 cuando la gran mayoría lo abandono. Pero en el año 1981 gracias a Fray Román llegaron a tener la luz eléctrica, el agua corriente, y hasta teléfono. Pero por desgracia, en el año 2000 quedó completamente deshabitado.


Sus fiestas de Gracia las celebraban en septiembre, en honor a San Cosme y San Damián


Antaño compartían la ermita de la Virgen del Rosario con los de Quintana de Rioja, pero hay una curiosidad, sobre ello, y es que solo acudía a la procesión los hombres y los niños, llevando dulces y bebida.  


Hoy en día el pueblo se está volviendo a recuperar, el día que yo estuve vi muy cerca del puente de piedra  que cruza el río Relanchigo a estas personas construyendo una nueva fuente, en donde antaño estaba La Vieja Fuente.

Iglesia de San Esteban, con su cementerio adosado a ella


En el pueblo me encontré con este contenedor, me hizo mucha gracia la forma de anunciar las cosas que en él se podía depositar, y un letrero en el que estaba escrito lo que no se debía echar en su interior.

Si queréis saber más sobre este pueblo acceder a Pueblos deshabitados, un blog muy interesante que sigo desde hace tiempo.